Oaxaca, Oax.- ¿Por qué exigir el acceso de la mujer al espacio público y de toma de decisiones? Desde tiempos remotos, la mujer fue relegada -por la cultura, la religión (o religiones), tradición, etc.- a desempeñar un papel secundario; fue excluida de la toma de decisiones, por eso inició su lucha por la equidad, por el reconocimiento de sus derechos como ser humano y ciudadana.
El arribo al espacio público ha sido pilar fundamental para la conquista de sus derechos. Sin embargo, desde que los derechos políticos le han sido reconocidos, el acceso de la mujer a cargos públicos va a un ritmo lento. Para garantizar este acceso se han implementado acciones afirmativas como las cuotas de género, que si bien han contribuido al objetivo, aún persisten debilidades del diseño legal que impiden su plena efectividad.
Para Oaxaca cabe preguntarse si la implementación del sistema de cuotas ha contribuido a elevar la representación femenina en el congreso local; y no sólo eso, sino que también hay que observar si la presencia de la mujer se traduce en el cambio en la forma de legislar, es decir, ¿se legisla con perspectiva de género?.
En 1965, sin la existencia del sistema de cuotas, Martha Pazos Ortiz se convirtió en la primera diputada propietaria al obtener el triunfo en el Distrito XII -Juxtlahuaca y Teposcolula-. De ese año a la fecha, el incremento de la representación femenina ha sido parsimonioso, y sí, el panorama mejoró significativamente con la introducción de la cuota de género.
En las cuatro legislaturas que comprenden de 1965 a 1977 –XLVI, XLVII, XLVIII y XLIX- , sólo se registró la presencia de una legisladora y de 1977 a 1997, el número de legisladoras osciló entre 1 y 3. En 1997 se reformó el Código de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales de Oaxaca (CIPPEO) y se introdujo por vez primera el sistema de cuotas, estableciéndose el máximo de 70% de candidaturas de un género. Los efectos de la cuota no se presentaron en el proceso electoral inmediato y la LVII legislatura (1998-2001) contó, igual que su antecesora, con únicamente tres legisladoras.
La eficacia de la cuota se notó hasta la LVIII legislatura (2001-2007) en la que el número de legisladoras ascendió a 7. Así, en 2004 (LIX legislatura) tenemos a 12 legisladoras, cifra histórica con la cuota 30/70, pero en 2007 (LX legislatura) se desciende a 9.
En 2008 se modifica la cuota y se establece que los partidos deben registrar listas de candidatos con un mínimo del 40% de un género. Con esta legislación, en las elecciones del 2010, 15 mujeres, sumando los principios de mayoría relativa y representación proporcional, obtienen un espacio en el congreso; más, Bernarda Martínez Santiago, del PRI, cedió su espacio a su suplente, Elías Cortés López. Tras cambios subsecuentes, en esta legislatura 16 mujeres desempeñaron las funciones legislativas.
En la actual LXII legislatura hay 16 diputadas. Más, y aquí se hace evidente que aún falta un largo camino para que, más allá de las cuotas, el interés por la representación femenina sea genuino pues el número de diputadas pudo ser mayor, y es que, en el tema de quien encabeza las listas de representación proporcional hay un vacío.
Veamos, en las listas de representación proporcional que los partidos registraron para el proceso electoral 2010, sólo dos eran encabezadas por mujeres, las listas del PAN y PC. Y en las elecciones del año pasado, las mujeres no encabezaron las listas de ningún partido, lo que se traduce en la reducción de las posibilidades de que la mujer acceda al congreso. Ejemplo, de los cinco partidos –PT, PC, PUP, PNA y PSD- que sólo lograron una curul plurinominal, esta correspondió a hombres.
También, hay que recordar que en la asignación de diputaciones por el principio de representación proporcional se presentó una controversia por cuestiones de género. Debido a que el PAN registró a Natividad Díaz Jiménez como candidata a diputada tanto por el principio de mayoría relativa como por el de representación proporcional –segunda fórmula-, y a que ésta obtuvo el triunfo en su distrito, el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEPCO) procedió, de acuerdo al orden de prelación de la lista, a otorgar la diputación a la tercera fórmula –encabezada por Bernardo Vásquez-.
Sin embargo, tras la interposición de medios de impugnación –el tribunal local validó el acuerdo del IEEPCO-, la Sala Regional Xalapa determinó que, en atención a los principios de alternancia y paridad, el espacio vacante correspondía a la siguiente fórmula integrada por mujeres; es así como Alejandra García Morlan se convierte en diputada de la actual legislatura.
Un aspecto importante de la resolución, misma que ya fue reconocida por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial como Tesis relevante, es que no sólo salvaguarda el principio de alternancia de género a favor de las mujeres, sino que de presentarse el caso en que sea una fórmula de candidatos hombres la que deje una vacante, ésta será cubierta por la siguiente fórmula integrada por hombres. Como vemos, ya hay grandes avances en la materia, al menos en el plano formal y legal. Quedan pendientes los cambios en la práctica.
|
|
|