Oaxaca, Oax.- A menos de 2 años de que concluya la actual administración, el gobierno estatal aún continúa en la curva del aprendizaje en materia financiera.
A pesar de los presupuestos históricos autorizados cada año en el Presupuesto de Egresos de la Federación, el Poder Ejecutivo no solamente acude a empréstitos, la contratación de deuda pública y créditos de corto plazo, sino que también asusta a los oaxaqueños con los ajustes que se harán al gasto corriente.
Ayer, en la Sesión de la Diputación permanente, el Gobernador Gabino Cué envió nuevamente una solicitud al Congreso del Estado para poder endrogar al estado con oros 2 mil 400 millones de pesos.
Autorizará el Congreso una nueva deuda al estado de 2 mil 400 millones de pesos?
¿El destino de estos recursos?, en su solicitud no lo explica, sólo menciona que pide al Congreso autorización para que a través de la Secretaria de Finanzas gestione y contrate un crédito por esta cantidad. Más deudas para Oaxaca.
Lo peor es que los recortes no se limitan a los gastos en combustibles, telefonía celular, viáticos y vehículos de funcionarios, sino a los proveedores que llevan meses buscando que les hagan efectivas las facturas atrasadas.
El dispendio de recursos y el desvío de los mismos ya lo evidenció la Auditoría Superior de la Federación al revelar las irregularidades que cometieron servidores públicos en SINFRA, CAO, el IEEPO y más de una docena de instituciones, según auditorías de cumplimiento realizadas a la Cuenta Pública de la actual administración.
A la fecha, ninguna otra entidad ha insistido tanto en el tema de la reducción presupuestal y tampoco se han difundido las medidas adoptadas con tanta insistencia, como para convencerse a sí mismos y no a los gobernados.
El crecimiento de la deuda pública y de las obligaciones de pago no es del conocimiento de muchos oaxaqueños y por ello, precisamente, los legisladores locales deben asumir su responsabilidad y no autorizar endeudamientos que terminen por hipotecar el futuro de los oaxaqueños.
Por supuesto que existe un panorama económico adverso y que será necesario hacer sacrificios, lo mismo en el gobierno que a nivel familiar, sin embargo, la situación no es tan alarmante para una entidad pobre, ya que las entidades que deberían estar alarmadas son aquellas que cuentan con grandes actividades comerciales e industriales que serán afectadas por la inflación y la crisis económica.
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