Oaxaca, Oax.- “La policía revisa a los visitantes de los internos para evitar que metan droga al penal, pero para que no les echen a perder el negocio, ya que adentro circula una gran cantidad de drogas de todo tipo, y es más barato que en la calle”, señalaron familiares de reclusos.
Por ejemplo, dijo uno de ellos: “una dosis de mariguana cuesta diez pesos y una dosis de heroína ‘hechiza’, 25 pesos”.
A este informante se le agregaron cuatro más, quienes confirmaron lo anterior y solicitaron guardar en el anonimato sus nombres, ya que ellos y sus familiares sufrirían represalias por parte de Baldemar Pérez Canseco, Subsecretario de Prevención.
Los celadores del penal de Santa María Ixcotel, cumplen órdenes de Baldemar Pérez, como impedir el acceso a los amigos de los internos. Sólo es permitido el paso a los familiares directos de los reclusos.
Al parecer, dijeron, Baldemar disfruta con el sufrimiento de los internos, ya que en plena temporada de frío, prohibió que los familiares lleven cobijas a sus parientes internados.
Lo más reciente, señalaron, fue la absurda prohibición de que los internos tengan un cambio de zapatos; es decir, solamente hasta cuando ya estén muy gastados, hasta entonces es cuando pueden recibir otro par. Hace años, dijeron, era el DIF el que proporcionaba cobijas y calzado a los presos de bajos recursos.
Otra prohibición bastante irracional, agregaron, es la de impedir que los familiares se lleven la ropa sucia de los internos para lavarla en casa; el recluso es obligado a lavarla él mismo; el problema es que el penal no cuenta con un área de lavandería, por lo que el interno, la lava y la seca como pueda.
Denuncian a Baldemar Pérez, como responsable
Baldemar Pérez, subsecretario de Prevención y Reinserción Social
El grupo de familiares de los internos de Ixcotel, denunció que Baldemar Pérez trata de imponer normas propias de un penal de alta seguridad, cuando esa penitenciará “está casi en ruinas”, no es funcional, ya que los reclusos pagan el mantenimiento de las instalaciones, si los baños sufren desperfectos o se funden los focos, ellos pagan las reparaciones y la sustitución de bombillas nuevas.
“No les dan ni jabón para bañarse”, indicaron “todo lo compran o se los llevamos”. Si un interno es castigado por algo, le cobran 2 mil 500 pesos para no sufrir el castigo.
Como para agravar la mala situación de los reclusos, el Subsecretario de Prevención y Reinserción Social, Baldemar Pérez, mandó cortar la semana pasada todos los árboles del patio del penal, no le importó si eran frutales o no.
Estos árboles, además de producir oxígeno y servir de barreras contra los vientos y al polvo, también daban sombra a los internos cuando realizan sus labores manuales o simplemente acuden a su sombra para librarse de los rayos solares.
Pero, el Subsecretario de Prevención y Reinserción Social quiere hacer una plancha de concreto, sin ningún fin útil, que sólo servirá para sobre calentar esa zona de reclusión. Esta actitud irracional de Baldemar Pérez Canseco debería ser cuestionada por los grupos ecologistas, dijeron los familiares de los reclusos.
DECOMISAN PERO, NO INVESTIGAN SU INGRESO
Que existan dentro de los penales todo tipo de objetos prohibidos no es nuevo: el 10 de octubre de 2011, la Policía Federal y un grupo del Ejército mexicano realizaron un operativo en el penal de Santa María Ixcotel, donde se encontraron diferentes armas, drogas, dinero en efectivo y 200 televisores; era secretario de Seguridad Pública estatal Marco Tulio López Escamilla.
También se hallaron objetos punzocortantes, teléfonos celulares, bebidas embriagantes y otros objetos prohibidos. Fue removido (así nomás) el director Pedro Omar Ruiz Cruz, y nombrado a Eduardo Galán García. Eso fue todo.
Pero todo sigue igual, porque el 15 de abril pasado, en un sorpresivo operativo ordenado por el secretario de Seguridad Pública Alberto Esteva, se decomisaron televisores, botellas de mezcal y diferentes drogas.
Fueron 65 televisores, 14 hornos de microondas, 21 grabadoras, 20 licuadoras, un extractor, una cafetera eléctrica, un refrigerador, una lavadora, cuatro guitarras, 17 celulares, una pistola de juguete, cinco botellas de mezcal, tres envoltorios de marihuana, uno de “crack”, uno más de heroína; cien armas punzocortantes “hechizas”, 127 mil 979 pesos mexicanos y 444 dólares americanos.
De dio a conocer el inventario de lo decomisado, pero ninguna autoridad señaló si a los celadores, mandos medios o a los encargados de la dirección del penal se les estaba investigando, ya que los televisores y la droga no entran por los bolsillos de los visitantes. Como si lo encontrado hubiera estado ahí antes de que se construyera el penal.
Apenas el pasado septiembre, familiares de reclusos denunciaron que el jefe de celadores Mauro Serna, tiene bajo su control a los reos Daniel Rojas Rivera alias “El Rojas”, Juan Carlos Núñez, Javier Enrique Barrera Muñoz alias “El Pájaro” o “El Güero Pinto”, cuyo cabecilla es el recluso Pablo Manuel Soriano, alias “El Kiko”.
LOS TRABAJADORES DENUNCIAN
Dijeron que ellos tienen el control de la fabricación de balones y a los que manufacturan les pagan con dosis de droga. A los que se niegan son golpeados con tablas. Las quejas llegaron a Baldemar Pérez, quien hace como que no escucha, señalaron.
En mayo pasado, trabajadores anónimos de la Secretaría de Seguridad Pública, hicieron circular una carta denunciando la corrupción en esas oficinas y acusando a Alberto Esteva Salinas, a Baldemar Pérez y a Cuauhtémoc Zúñiga Bonilla, entre otros.
Por ejemplo, decían: “en la Secretaría de Seguridad Pública, en donde todo es negocio; en los penales a pesar de los cateos que se han realizado, sigue el cobro de cuotas a lo descarado por parte de los directivos, por celda o por introducción de droga o licor, así como por privilegios en las visitas conyugales, como cuando estuvo presa la flamante súper asesora Margarita García, quien recibía doble visita conyugal cuando estuvo recluida.
“Igual se encuentra la Dirección de Tránsito, en donde son favorecidos los familiares de Ángeles Villalobos, Director de Tránsito, a quienes ha hecho comandantes regionales y delegados a sus familiares y sobrinos, quienes son los encargados de recoger el pago de cuotas de las delegaciones, producto de las cooperaciones de transportistas del estado”.
Pero lo más grave señalaban: “es que los jefes, desde el Secretario de Seguridad Pública, Subsecretarios y Comisionado, no han acudido a las citas que les han hecho del Sistema de Seguridad Nacional para que acudan a la PGR y al CISEN a presentar sus exámenes de control de confianza, entre los que se encuentra el propio Alberto Esteva Salinas, quien cuenta con antecedentes penales; Cuauhtémoc Zúñiga Bonilla, Comisionado de la Policía Estatal acusado de desvío de recursos en el municipio de Oaxaca de Juárez; Baldemar Pérez Canseco, acusado de actos de corrupción en la Procuraduría, Subsecretario de Reinserción; Rafael Orvañanos Corres, director de Reinserción Social, alcohólico consuetudinario, lo cual sus colabores corroboran; Roy Herrera Guzmán, quien ha sido asesor financiero de Esteva Salinas en sus precampañas, y a quien el Consejo General del Instituto Federal Electoral le ha cuestionado el manejo de recursos de precampaña 2011 y 2012”.
Y abundaban: “entre otros casos de mal manejo de recursos en los cargos que ha desempeñado; Capitán Julio César Gómez Torres, Director de Investigación, quien fue acusado de actos de corrupción y cobro de rentas en la policía municipal y de acoso sexual en la policía estatal.
Además, Sergio Aspiroz García, director general de Asuntos Internos, quien en el 2006 apoyaba las movilizaciones de la sección 22 y ahora se encarga de coordinar la campaña de Alberto Esteva desde unas oficinas en Símbolos Patrios, donde maneja las cuentas de Twitter; Hugo Mauricio Calderón Arriaga, coordinador jurídico de la Secretaría de Seguridad Pública, acusado de ser aviador del gobierno del Distrito Federal en julio del 2007 y realizar campaña en Baja California Sur y Tamaulipas; Margarita García García y Emilio Santiago Cruz, los flamantes asesores, quienes por sus antecedentes de todos conocidos no pasarían un examen de control de confianza”.
Además, dijeron: “todo empeora con la existencia de cuatro grupos, los que son del partido Movimiento Ciudadano los de naranja de Esteva y secuaces al que se le suma el director de la PABIC; los de Cuauhtémoc Zúñiga, a los que se le suma Orvañanos Corres, con quien trabajaron en el municipio; los de Baldemar Pérez que son los cercanos a Manuel de Jesús López; y la gente del Robocob famoso Cicerón Marco Tulio o César Alfaro el comisionado cesado que lo encabeza Ignacio Xavier Villalobos Carranza, subsecretario de Información Institucional, acusado también de haber reprobado sus exámenes de control de confianza”.
Para concluir preguntaban: “¿Sabrá el gobernador cuántos mandos no han pasado los exámenes de control de confianza y cuántos ni siquiera lo han presentado, y que el secretario y sus secuaces lo presentarán en la Policía Federal y no en el CISEN ni en la PGR donde fueron citados?”
EL TRÁFICO SIGUE EN AUGE
Al parecer no se investiga quién introduce esos objetos y drogas prohibidas, ya que el tráfico continúa.
Denunciaron los familiares de los reclusos que “Baldemar Pérez Canseco hace pareja con Luis Morales Gutiérrez, director de Seguridad Penitenciaria de la SSP”, a quién tildaron de prepotente, ya que este prohibió introducir frutas como naranjas, piñas uvas o manzanas, “con el argumento de que pueden elaborar tepache” y embriagarse, pero para ello “se necesitan varios kilos, no unas cuantas frutas como nosotros llevábamos”, explicaron.
Esto es absurdo, declararon, “porque si estuvieran preocupados por la seguridad o la salud de los internos, podrían frenar el escandaloso tráfico de drogas que se consume en el penal”.
“La mariguana se vende a diez pesos; la grapa de cocaína a cien pesos; la de heroína hechiza a 25 pesos; esto le genera a los directores más de cien mil pesos a la semana,”, calcularon.
Hay algo peor, este tráfico inhumano de drogas adulteradas (para sacar más ganancias) ha convertido a muchos presos en verdaderas piltrafas humanas, además, los internos están en riesgo permanente, ya que, bajo el influjo de la droga, caen en la violencia, lo que ha dejado varios muertos dentro del penal.
Por si lo anterior fuera poco, las revisiones que las celadoras, particularmente “una celadora bastante hombruna”, les realizan a las mujeres, familiares de los reclusos; en muchos casos, las someten a revisiones vergonzosas, en las que casi las desnudan y “prácticamente les hacen una Papanicolaou”, como si ellas fueran las que ingresaran la droga, cuando ellos saben, dijeron, que Baldemar les ha dicho a los policías que “la droga es necesaria para la tranquilidad de los presos”.
Añadieron: “nosotros denunciamos que Baldemar Pérez y Luis Morales Gutiérrez son los responsables de convertir el penal de Ixcotel y otros penales del estado en un gran negocio de distribución y consumo de drogas”.
Los familiares de los internos de Ixcotel hacen un llamado por este medio a las altas autoridades del estado y a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, para que den inicio una investigación y se castigue a los malos funcionarios, que se enriquecen con el dolor y las necesidades de los reclusos”, finalizaron.
Lo que ocurre en el interior del penal es grave. No hay que olvidar que el 17 de marzo de 1997, hubo un motín en ese mismo penal, con saldo de ocho reclusos muertos y decenas de heridos. En marzo de 1998 otro, donde murió un policía; otro en noviembre de 2008; uno más en marzo de 2009 y el más cercano en enero 2010.
Urge la atención a estas denuncias. Si se presiona a los internos y se les oprime y extorsiona, puede provocar una reacción. Y no solamente son necesarios los cateos, sino que se investigue y procese a los funcionarios culpables.
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